Maison Bollinger en Viavélez

Cena con Maison Bollinger

Para recibir la Navidad de este 2018 como se merece, os proponemos una nueva cena con bodeguero que en esta ocasión presenta un matiz muy especial: el próximo martes 11 de diciembre, en las vísperas de unas celebraciones que esperamos resulten tan entrañables y felices como siempre, los amantes del Champagne podrán disfrutar en Viavélez del fruto de una de las más míticas Maison de Champagne francesas: Bollinger.

La Maison Bollinger nace en 1829, perdurando a través de los siglos hasta llegar a nuestros días como uno de los elaboradores de vino de champagne más prestigiosos en todo el mundo.

Bollinger ejemplifica una inimitable elegancia por la que fue galardonada por el Royal Warrant de la casa real británica siendo, además, el primer productor de champagne al que se le otorga el respetadísimo sello de calidad “Patrimoine Vivant” por conservar las tradiciones y técnicas más artesanas en la elaboración de su champagne.

El viñedo se compone de 165 hectáreas clasificadas en “Grands cru” y “Premiers cru”, siendo el Pinot Noir la cepa emblemática y mayoritaria en sus ensamblajes.

Desde sus orígenes, en Bollinger se practica la fermentación en pequeñas barricas de roble antiguo, lo que confiere a sus vinos aromas de una gran complejidad y una asombrosa capacidad para perdurar en el tiempo. La continuidad del estilo de sus champagnes, potente y refinado, está asegurada gracias a una excepcional colección de 700.000 mágnums de vinos de reserva, lo que es totalmente único en Champagne.
El tiempo es también un elemento clave para Bollinger, dejando todos sus vinos un tiempo de maduración hasta tres veces superior a las reglas de la Denominación Champagne conscientes de que los grandes vinos necesitan el lujo del tiempo para desarrollar plenamente su carácter.

En 2005, Bollinger adquiere la Maison Champagne Ayala, una de las maisons más antiguas de la región de Aÿ. Pioneros en la introducción de un estilo de vino más seco, Champagne Ayala se caracteriza por una elaboración artesanal y de bajo dosaje, que confiere a sus vinos frescura y elegancia.

Terminamos esta reseña con una cita que es todo un canto al Champagne y a la joie de vivre…

«Lo bebo cuando estoy feliz y cuando estoy triste.
A veces lo bebo cuando estoy sola.
Cuando estoy acompañada lo considero obligatorio.
Juego con él si no tengo hambre y lo bebo cuando sí la tengo.
En cualquier otra ocasión no lo bebo, a menos que tenga sed.»
Madame Jacques Bollinger, 1961